Formaldehído, estilistas en riesgo

El formaldehído es una sustancia utilizada en los endurecedores de uñas y en los alisados permanentes (alisado brasileño). También se lo conoce como óxido de metileno, metaldehído, glicol de metileno, formalina,  aldehído fórmico, metanal, oximetano, oximetileno o Número CAS 50-00-0 y, en determinadas diluciones, como formol, este último popularmente conocido por su uso en la conservación de muestras biológicas y cadáveres.

Un estudio realizado en Uruguay, por  la Cátedra de Toxicología e Higiene Ambiental de la Facultad de Química de la Universidad de la República, reveló que algunos productos disponibles en el mercado para alisar el cabello generan una concentración de gases derivados del formaldehído, en concentraciones tóxicas. La generación de gases ocurría, en particular, durante el secado y el planchado. A temperatura ambiente es un gas inflamable, incoloro, con un olor intenso y penetrante.

 

El formol en las concentraciones permitidas no tiene efecto alisante.

Si el producto con formol que usted usa produce efecto alisado contiene una concentración dañina para su salud

 

Daños a la salud

La exposición a niveles bajos de formaldehído puede causar cefalea;  irritación cutánea, dolor y quemaduras en la piel.

Se han comunicado irritación ocular con enrojecimiento, dolor, lagrimeo y visión borrosa; a altas concentraciones se han informado casos de ceguera.

Su inhalación causa dolor  de  garganta, irritación nasal, alergia, y pérdida  del olfato. Esta sustancia actúa como sensibilizante y produce reacciones asmáticas. En casos graves puede haber edema pulmonar.

La inhalación crónica de formaldehído, relacionada con la exposición laboral, puede producir una enfermedad del intersticio pulmonar lalamada metaplasia peribronquiolar o Lambertosis.

En el marco de una Resolución del MERCOSUR que establece el Programa de Cosmetovigilancia, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil reconoció haber recibido varias denuncias de casos ocurridos por el uso indebido de alisantes; como quemaduras del cuero cabelludo, caída  del cabello, y hasta lesiones en la córnea; problemas respiratorios e incluso muerte por shock anafiláctico.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer situó al formaldehído en el máximo nivel de riesgo de cáncer en el año 2004. Por su parte los investigadores del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos concluyeron que la exposición al formaldehído puede causar leucemia y cáncer nasofaríngeo

Legislación

La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos indica que las etiquetas deben aclarar que un producto contiene formaldehído cuando se supera la concentración de 0,1 partes por millón de partes de aire (ppm). Si emite más de 0,5 ppm, la etiqueta debe incluir la frase “Potencial Riesgo para Cáncer”.  


En Argentina la ANMAT acepta su uso como conservador en una concentración de hasta 0,1% para productos para la higiene oral y no más del 5% como endurecedor de uñas

Los alisantes que contienen formol no están autorizados en Argentina. Sin embargo,  se aplican de manera clandestina