Neumonía bacteriana en el paciente VIH(+)

La incidencia de neumonía bacteriana es aproximadamente cinco veces mayor en pacientes infectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH (+)) en comparación con los individuos VIH (-). Los gérmenes identificados usualmente son Streptococcus pneumoniae  Haemophilus influenzae; en el 25% de los casos constituyen un evento que define el inicio del SIDA. Con menor frecuencia se aíslan Pseudomonas aeruginosaStreptococcus viridans Staphylococcus aureus.

 

  Neumonía neumocócica  

 

Causada por: Streptococcus pneumoniae –neumococo

Es la más frecuente de las neumonías bacterianas adquiridas en la comunidad en pacientes VIH (+), responsable del 35 al 70% de los casos. Esta infección es 10 veces más frecuente en individuos VIH (+) que en personas inmunocompetentes.

Afecta más a varones jóvenes (17 a 54 años) con buen estado general

 

En varones jóvenes con neumonía por neumococo, que desconocen si son seropositivos o no, suele recomendarse un examen de VIH

 

  Características de la neumonía bacteriana en personas VIH(+)  

  • Evolución más rápida
  • Compromiso pleural /derrame, empiema
  • Neumonía recurrente
  • Mayor riesgo de infección diseminada
  • Cuatro veces más mortalidad

 

En pacientes VIH (+) el hábito de fumar, usar cocaína o drogas endovenosas, o consumir alcohol en exceso aumenta las probabilidades de desarrollar una neumonía bacteriana

 

 

Tratamiento 

La neumonía bacteriana se trata como en cualquier otro paciente con antibióticos. A veces se requieren combinaciones. El tratamiento puede ser ambulatorio o requerir internación dependiendo de las condiciones clínicas e inmunológicas del paciente

 

Prevención 

Una de las mejores estrategias de prevención es cumplir con la terapia antirretroviral y mantener la salud del sistema inmunológico. Una buena nutrición es fundamental para una adecuada respuesta inmunológica

En pacientes con recuentos de células CD4 > 200 células/mm3 la vacunación antineumocócica puede ofrecer beneficios.

No se recomienda la vacunación contra el Haemophilus influenzae tipo B dado que la incidencia de infecciones por este germen es menos frecuente y que la mayor parte de los casos se debe a cepas no tipificables, es decir no incluidas en la vacuna.

En pacientes con infecciones recurrentes suele indicarse profilaxis regular con antibióticos, aunque no hay consenso al respecto por el riesgo de desarrollo de resistencia bacteriana.