Apnea del sueño, factores de riesgo y síntomas

Usualmente un adulto sano en reposo realiza entre 12 y 20 respiraciones por minuto a un ritmo constante. La interrupción de ese ritmo con periodos sin respirar se llama apnea.

La apnea puede ser voluntaria, como cuando se contiene la respiración al sumergirse bajo el agua. Otras veces, es involuntaria, como en el caso de la apnea del sueño.

El tipo más frecuente es la apnea obstructiva del sueño, consecuencia del cierre intermitente de las vías respiratorias superiores (faringe e hipofaringe).

Factores de riesgo:

- Obesidad

- Anomalías en las vías respiratorias: hipertrofia de las amígdalas, cuello ancho, mentón retraído y pequeño

- Consumo de alcohol

- Uso de medicamentos para dormir

- Dormir en posición boca arriba

Síntomas

La mayoría de las personas con este trastorno no saben que tienen este problema. Aunque sí pueden sospecharlo ya que los ronquidos suelen ser tan fuertes que motivan la queja de quien comparte el dormitorio. A veces el acompañante percibe que los ronquidos y también la respiración se detienen momentáneamente y, luego de un pequeño sobresalto el paciente reinicia su respiración.

Estos sobresaltos suelen ser mínimos despertares que repercuten negativamente en la calidad de sueño, y por ende causan somnolencia excesiva durante el día.

También en estos pacientes se pueden hallar alteración de los gases en sangre: disminución de la concentración de oxígeno y aumento de la concentración de dióxido de carbono que afectan el funcionamiento cardiaco, pulmonar, y de otros órganos.

Durante los episodios de apnea se produce en el organismo una reacción de alarma ante la falta de oxigeno con liberación de adrenalina que puede ser responsable de aumento de la presión arterial, arritmias cardiacas, y trastornos circulatorios cerebrales.

El síndrome de apnea del sueño se ha relacionado con una mayor frecuencia de accidentes en quienes conducen automóviles o camiones.

Las personas que roncan o saben que tienen apnea del sueño no deben fumar, beber alcohol ni automedicarse con medicamentos para dormir.