Mayor riesgo de asma en mujeres que trabajan en turno noche.

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El asma afecta en mayor grado a las mujeres quienes, generalmente, tienen enfermedad más grave y mayor tasa de hospitalización y muerte por esta causa, comparadas con los hombres. Una investigación anterior de los mismos autores encontró un mayor riesgo de asma moderada o grave en las personas que siempre trabajaban en el turno noche, posiblemente debido a alteraciones de los ritmos circadianos. El objetivo de este nuevo estudio fue saber si había,además, diferencias entre los sexos.

Utilizaron datos del Biobank del Reino Unido. Emplearon modelos de regresión logística ajustados por factores demográficos y de estilo de vida para describir las diferencias de sexo en los fenotipos prevalentes del asma relacionados con la frecuencia del trabajo por turnos. Los participantes se clasificaron según los turnos laborales en “sólo durante el día”, “sólo de noche” o “una combinación de ambos”. Se exploraron asociaciones con el cronotipo autoinformado (matinal, intermedio o vespertino); hormonas (testosterona, globulina fijadora de hormonas sexuales (SHBG) y estradiol) y, menopausia.

Resultados

Se analizaron datos transversales de un total de 274.541 personas; el 5,3% tenía asma y de este porcentaje el 1,9% sufría asma moderada o grave (tratamiento con un inhalador preventivo y al menos otro fármaco).

El análisis reveló que las mujeres que trabajaban en turnos nocturnos tenían más probabilidades de sufrir asma. De hecho aquellas que sólo trabajaban en horas de la noche tuvieron alrededor de un 50% más de probabilidades de sufrir asma moderada o grave en comparación con las que desempeñaban tareas solo durante el día. Se informó, también, una interacción entre el sexo, asma y trabajo en jornadas nocturnas, detectándose una fuerte relación entre el trabajo por la noche y el asma, con una mayor probabilidad de prevalencia de asma moderada a grave en las mujeres que en los hombres (p = 0.01)

No se encontró vínculo entre el asma y el trabajo por la noche en los hombres. Otro dato de interés fue que en las mujeres posmenopáusicas que no tomaban terapia de reemplazo hormonal, el riesgo de asma moderada o grave casi se duplicó en las trabajadoras nocturnas, en comparación con las que desempeñaban sus tareas en horario diurno; estas relaciones se atenuaron
hasta el punto de anularse en mujeres posmenopáusicas usuarias de terapia de reemplazo.

Comentarios finales y conclusión

Los autores describen varios hallazgos. En primer lugar, una relación significativa, en las mujeres, entre la frecuencia del trabajo en turnos nocturnos y cualquier asma, sibilancias en el último año y “prevalencia de asma moderada-grave”. En segundo lugar, el hecho de que las mujeres, y no los hombres, tenían un mayor riesgo de sufrir asma moderada-grave si trabajaban por la noche en comparación con personas de ambos sexos que desempeñaban tareas diurnas. También el riesgo aumentaba con el número de turnos nocturnos mensuales y su duración durante toda su vida. En tercer lugar, identificaron una interacción sexual significativa en las relaciones entre la frecuencia del trabajo nocturno y cualquier tipo de asma así como sibilancias en el último año.

Finalmente, reconocen que, si bien el poder estadístico para explorar si las hormonas sexuales modificaban el riesgo de asma relacionada con el trabajo por turnos en las mujeres fue insuficiente, la terapia de reemplazo podría ofrecer cierta protección contra el asma moderada a grave en mujeres posmenopáusicas que trabajan en turnos nocturnos permanentes.

Asimismo, consignan una mayor probabilidad de asma moderada a grave en cronotipos extremos, en ambos sexos; es decir que el cronotipo no explicaría las diferencias de sexo observadas en las relaciones con asma en el trabajo por turnos.

Los autores advierten que 2/3 del reciente aumento en el número de trabajadores nocturnos son mujeres. Al respecto concluyen que sus hallazgos deben considerarse en las clínicas de asma y en las directrices de salud pública. En su opinión deberían realizarse estudios para determinar la conveniencia de modificar los horarios de trabajo.

Acceso libre al artículo original
Increased risk of asthma in female night shift workers. Maidstone, R. J., et al. ERJ Open Research. 2025, 11(6):00137-2025.
https://publications.ersnet.org/content/erjor/early/2025/05/28/23120541.00137-2025.full.pdf